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¿Qué investigación sobre epilepsias está haciendo el NINDS?
La misión del NINDS es buscar conocimiento fundamental sobre el cerebro y el sistema nervioso y utilizar ese conocimiento para reducir la carga de enfermedades neurológicas. El NINDS es parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH), el principal patrocinador de la investigación biomédica en el mundo. El NINDS conduce y apoya la investigación para comprender mejor y diagnosticar la epilepsia, desarrollar nuevos tratamientos y, eventualmente, prevenirla. Los investigadores esperan aprender la epileptogénesis de estos trastornos, es decir, cómo se desarrollan los ataques epilépticos y cómo, dónde y por qué las neuronas comienzan a mostrar los patrones anormales que causan los ataques epilépticos.

Mecanismos

Los investigadores están aprendiendo más sobre los procesos fundamentales, conocidos como mecanismos, que causan la epileptogénesis. Con cada mecanismo que se descubre, nuevos objetivos potenciales para las terapias con medicamentos llegan a interrumpir los procesos que causan la epilepsia. Los estudios de ciencias básicas continúan investigando cómo los neurotransmisores (sustancias químicas que transportan señales de una célula nerviosa a otra) interactúan con las células cerebrales para controlar las emisiones nerviosas y cómo las células no neuronales en el cerebro contribuyen a las crisis. Por ejemplo, hay estudios que se centran en el papel del ácido gamma-aminobutírico (GABA), un neurotransmisor clave que inhibe la actividad en el sistema nervioso central. La investigación sobre GABA ha llevado al desarrollo de medicamentos que alteran la cantidad de este neurotransmisor en el cerebro o cambian la forma en que el cerebro responde a él. Los investigadores también están estudiando el papel de los neurotransmisores excitatorios como el glutamato. En algunos casos, los trastornos epilépticos pueden ser el resultado de cambios en la capacidad de las células cerebrales de soporte, llamadas células gliales, para regular las concentraciones de glutamato. Los investigadores descubrieron que cuando los astrocitos se deterioran (un tipo de células gliales que desempeñan un papel crítico en la limpieza porque elimina concentraciones excesivas de glutamato), las concentraciones de glutamato aumentan excesivamente en los espacios entre las células cerebrales, lo que puede contribuir a la aparición de crisis.

La barrera hematoencefálica juega un importante papel protector entre los sistemas circulatorios y el fluido que rodea el cerebro, ya que evita que las toxinas en la sangre lleguen al cerebro. Sin embargo, esta capa protectora de células y otros componentes también puede bloquear la entrada de medicamentos beneficiosos en el cerebro. Los científicos están buscando formas de superar esta barrera para expandir las opciones terapéuticas. Por ejemplo, en un estudio, las personas con epilepsia farmacorresistente están recibiendo infusiones de agentes neurotransmisores específicos directamente en el foco de la epilepsia.

En otro estudio, los investigadores están estudiando una proteína que es parte de la barrera hematoencefálica, llamada P-glicoproteína (P-gp). Las concentraciones de glucoproteína P son más altas en personas con epilepsia que en personas que no tienen epilepsia. Estas diferentes concentraciones de esta proteína pueden explicar por qué algunas personas tienen convulsiones que no responden bien a los medicamentos. Los investigadores patrocinados por el NINDS quieren ver si la manipulación de las concentraciones de glucoproteína P puede afectar la respuesta a los medicamentos para la epilepsia.

Una sustancia química cerebral llamada serotonina ayuda a las neuronas a comunicarse entre ellas. Investigaciones anteriores sugieren que la actividad de la serotonina puede ser menor en áreas del cerebro donde comienzan las convulsiones y que el aumento de la actividad en el sitio del receptor de la serotonina en las células nerviosas puede ayudar a prevenir las convulsiones. Los investigadores patrocinados por el NINDS están estudiando un fármaco experimental destinado a aumentar la actividad de los receptores de serotonina para ver si pueden reducir la frecuencia de las convulsiones en personas que no están bien controladas con medicamentos anticonvulsivos.

La investigación ha demostrado que la membrana celular que rodea cada neurona juega un papel importante en la epilepsia porque permite que las neuronas generen impulsos eléctricos. Los científicos están estudiando los detalles de la estructura de la membrana, cómo las moléculas entran y salen de las membranas y cómo las células nutren y reparan la membrana. Una interrupción de cualquiera de estos procesos puede causar una crisis.

La investigación en curso se centra en desarrollar mejores modelos animales que reflejen