Mielopatía embólica fibrocartilaginous o FCE es una condición que implica necrosis (muerte celular) de una región de la médula espinal secundario a infarto (obstrucción) del suministro de sangre. El infarto es causada por fibrocartílago, que surge de parte del disco intervertebral (el material de absorción de choques se encuentra entre los huesos de la columna vertebral) y entra en una arteria espinal o vena.

La causa de la FCE es desconocida. También es claro en cuanto a cómo el material fibrocartilaginosa entra en el torrente sanguíneo. Perros gigantes y grandes razas son los más afectados. También puede ocurrir en los perros más pequeños, con una aparente predisposición de perros pastores de Shetland y schnauzer miniatura. Los animales más afectados son 3-6 años de edad y los machos son ligeramente más propensos a la FCE que las hembras.

Aunque FCE se ha informado en los gatos, la condición es muy rara.

A qué estar atento


·  Falta de coordinación

·  Cojera

·  Arrastrando de las extremidades

·  Incapacidad para caminar

·  Comienzo repentino de debilidad o parálisis en una, varias o todas las extremidades

Diagnóstico

·  Historia y examen físico

·  Radiografías de la columna vertebral (rayos X)

·  Mielografía (especializado de rayos X usando agentes para resaltar la médula espinal)

·  El líquido cefalorraquídeo (LCR) análisis

·  Hemograma completo, perfil bioquímico y análisis de orina

Tratamiento

Tratamiento con corticosteroides por vía intravenosa puede ser útil si se administra dentro de las 6-8 horas de la aparición de los signos clínicos. El tratamiento adicional incluye:

·  La atención de apoyo

·  Fisioterapia

Atención y Prevención

La recuperación puede ser un proceso lento, que requiere continua atención médica de apoyo en casa. Algunos animales afectados pueden perder la capacidad de orinar normalmente. Esto puede requerir vaciado manual de la vejiga y la limpieza frecuente del extremo trasero para evitar quemaduras orina.

Las úlceras por presión son una complicación frecuente de parálisis prolongada.Inflexión frecuente de animales paralizados, ropa de cama suave, y la gestión de una posible herida también es necesario.

No existen medidas conocidas para prevenir la FCE.
FCE es una enfermedad más frecuente en los perros grandes. La aparición de síntomas clínicos a menudo se produce el ejercicio siguiente o algún tipo de traumatismo leve. En general, se considera que es una condición no dolorosa, aunque los propietarios a menudo informan dolor aparente o vocalización cuando primero se producen los signos.

La aparición de síntomas es muy aguda (repentina). El tipo de problemas observados dependen de qué parte de la médula espinal está involucrado. Si la porción infartada de la médula espinal se encuentra en el cuello, las dos piernas delanteras y traseras pueden mostrar anomalías. Si la porción infartada de la médula espinal está detrás de las patas delanteras, sólo puede haber un problema con las patas traseras. Además, los signos son generalmente asimétrica, lo que significa que son peores en un lado del cuerpo que el otro.

El grado de déficit neurológico puede variar desde una cojera leve a parálisis completa de una o más patas. Puede haber algo de empeoramiento de los signos en los primeros 12 a 24 horas, pero los déficits no progresar más allá de este período de tiempo. Otras enfermedades que pueden causar síntomas similares a FCE incluyen:


·  Fractura vertebral (u otro traumatismo de la médula). La fractura de una de las vértebras puede resultar en compresión de la médula espinal con el resultado de debilidad de las extremidades o parálisis. Las fracturas de esta naturaleza por lo general se mantienen después de trauma mayor (como ser golpeado por un coche) y se espera que el animal exhibir dolor continuo. Déficits neurológicos son más a menudo simétrica en este caso.

·  Enfermedad del disco intervertebral. La rotura o hernia de uno de los discos que se sientan entre las vértebras (“hernia de disco”) pueden causar un inicio repentino de parálisis similar al FCE. Los animales que sufren de esta condición son muy dolorosos y tienden a tener signos más simétricas también. Ruptura aguda de los discos intervertebrales también es más común en perros pequeños, mientras que el FCE es más común en los perros grandes.

·  Discoespondilitis. Esta es una infección del disco intervertebral. Este es otro proceso de la enfermedad dolorosa y los animales a menudo muestran otros signos de enfermedad, como fiebre y letargo. Dependiendo de la gravedad de la infección, el animal puede o puede no tener déficits neurológicos.

·  Tumor espinal. El cáncer de la médula espinal o de las vértebras puede producir una debilidad o parálisis no dolorosa y asimétrica de las extremidades, pero esto generalmente sigue un curso gradual, con signos de progresión lenta.

·  Mielitis. Mielitis es una condición inflamatoria de la médula espinal. Esto también tiene en general un inicio más lento de los signos y es un trastorno progresivo.

·  Hemorragia de la médula espinal. Ciertos trastornos de la coagulación pueden causar hemorragia en y alrededor de la médula espinal, que también puede interrumpir la función neurológica normal. La mayoría de los animales con trastornos de la coagulación muestran evidencia de sangrado otras partes del cuerpo más que estrictamente asociada con la médula espinal.
El diagnóstico en profundidad

Una historia clínica y examen físico son imprescindibles para hacer un diagnóstico apropiado. Información detallada sobre el inicio y la progresión o la falta de progresión de los signos clínicos, así como la posibilidad de trauma puede ser útil en el desarrollo de una lista precisa de diagnósticos potenciales. Un examen neurológico cuidadoso localizar la zona de la médula espinal que es anormal, así como evaluar el grado de compromiso neurológico. Evaluación de la movilidad, así como la capacidad del animal para sentir un estímulo aplicado a las extremidades también ayuda a determinar el pronóstico de recuperación. Pruebas más específicas incluyen:


·  Radiografías de la columna vertebral. Radiografías (rayos X) son una parte importante del trabajo de diagnóstico, ya que ayudará a descartar fracturas, tumores óseos, discoespondilitis y, posiblemente, las hernias de disco. La mayoría de los casos de FCE tienen radiografías completamente normales.

·  Mielografía. Un mielograma es un tipo especial de rayos X que utiliza un medio de contraste (tinte) para delinear la médula espinal. Este contraste demuestra si la médula espinal se comprime en cualquier punto a lo largo de su camino, o si hay una masa (tumor) asociado con la médula espinal. Esta prueba es muy útil para descartar los otros procesos de enfermedades antes mencionadas. Muchos casos de FCE tienen un mielograma normal. De vez en cuando hay hinchazón de la médula espinal leve asociada con el infarto que pueden alterar el aspecto del estudio, pero esto ocurre temprano y no persista. Evidencia de compresión significativa de la médula espinal no es consistente con el diagnóstico de FCE.

·  El análisis del LCR. El líquido cefalorraquídeo de los animales con FCE suele ser normal, pero puede tener alguna evidencia de hemorragia o niveles elevados de proteína.Evaluación de CSF no puede proporcionar un diagnóstico de FCE pero puede ser útil en el diagnóstico de otros procesos tales como ciertos tipos de cáncer y enfermedades inflamatorias de la médula espinal (mielitis).

·  Recuento sanguíneo completo (CBC), perfil bioquímico y análisis de orina. Estas pruebas son un componente habitual de muchas de las intervenciones se diagnósticas. El CBC proporciona información con respecto a los glóbulos rojos y blancos y las plaquetas.El perfil bioquímico proporciona información importante con respecto a la función hepática y renal, así como los niveles de electrolitos y el análisis de orina proporciona más información con respecto a la función renal. Se espera que estas pruebas para ser normal en pacientes con FCE, pero ayudan a descartar otros procesos de la enfermedad, y proporcionar una imagen más completa de la salud general del paciente.

Terapia en profundidad

El pilar de la terapia para el FCE es la atención de apoyo. FCE no se puede diagnosticar definitivamente en un paciente vivo, por lo tanto, todas las otras enfermedades que pueden cursar con signos clínicos similares deben descartar el uso de las pruebas de diagnóstico antes mencionados. No existe ningún procedimiento quirúrgico para reparar la parte infartada de la médula espinal, por lo que la curación debe ocurrir por sí solo.Algunos tratamientos pueden incluir:

·  Si el paciente se presenta en el hospital dentro de las 6-8 horas de la aparición de los signos clínicos, el tratamiento intravenoso con corticosteroides puede limitar el grado de daño que se produce en la médula espinal. Más allá de esta primera etapa, el tratamiento con esteroides no está indicado para el FCE.

·  La atención de apoyo es crucial para los animales que están inmovilizados por la enfermedad de la médula espinal. Dado que muchos animales con FCE son perros de raza grande, cuidar de ellos durante la fase de recuperación puede ser un reto. Los pacientes deben ser capaces de mantener una posición vertical para comer y beber. En algunos casos pueden necesitar apoyo físico para mantenerse en una posición adecuada.Además, si están mintiendo en un lado, tienen que girar varias veces al día para que los lados alternos del cuerpo queden mirando hacia arriba.

·  La fisioterapia en las extremidades es importante para ayudar a mantener un buen tono muscular.

·  Se debe prestar atención a si el paciente es capaz de orinar normalmente. Dependiendo de qué parte de la médula espinal que está involucrado, algunos animales pueden o bien perder la capacidad de vaciar la vejiga, o puede desarrollar incontinencia urinaria. La expresión de la vejiga Manual puede ser necesario en el primer caso y la limpieza frecuente de orina empapado cabello y la piel puede ser necesario en el último caso. Si la retención de orina es un problema, los animales se vuelven propensos a la infección del tracto urinario. Falta de olor o decoloración de la orina deben ser analizados para la presencia de infección. Los antibióticos están indicados si se documenta la infección.

·  Monitoreo para el desarrollo de úlceras por presión también debe ser realizada.

Cuidado de Seguimiento

El tratamiento óptimo para su mascota requiere una combinación de casa y cuidado veterinario profesional. El seguimiento puede ser crítico, especialmente si su mascota no mejora rápidamente.

Muchas mascotas se recuperan de la FCE, pero puede ser un proceso lento. El paciente debe ser evaluado por su veterinario 10-14 días después de su salida del hospital y aproximadamente una vez por semana a partir de entonces, hasta que se observó una marcada mejoría.

Muchos animales empezarán a mostrar signos de mejoría en los primeros 7-10 días. Si no se observa mejoría dentro de tres semanas, el pronóstico es reservado.

Re-exámenes programados con regularidad son importantes para la evaluación neurológica completa. Sutiles cambios en el estado de su mascota pueden pasar desapercibidos hasta que se realice un examen completo.

La atención de apoyo se inició en el hospital debe continuarse en casa. Si su mascota parece estar empeorando, esto debe señalarse a la atención de su veterinario inmediatamente.

Fibrocartilaginosa embólica mielopatía (FCE)